El ecuatoguineano NO ES AFRICANO, NUNCA LO HA SIDO

     
    

     
Introducci贸n

El que hoy se conoce indistintamente como "ecuatoguineano" o "guineoecuatoriano", es tanto el producto como el resultado de una fusi贸n muy compleja de circunstancias hist贸ricas y sociales que han transformado profundamente su visi贸n del mundo, valores y estructura social, distanci谩ndolo por completo de su herencia precolonial. Esta trayectoria ha generado a un individuo en constante b煤squeda de identidad, lo que le hace especialmente vulnerable a las influencias de las din谩micas sociales globales. Sin embargo, al intentar comprender su comportamiento y motivaciones, la comunidad internacional, manchada por el etnocentrismo, tiende a juzgarle por las consecuencias, pero nunca por las causas profundas que le han moldeado. A煤n m谩s preocupante es que los pa铆ses vecinos, el propio gobierno local y sus instituciones, empresas, as铆 como organizaciones de la sociedad civil, reproducen y perpet煤an estos estereotipos y prejuicios llamando "perezosos" a los ecuatoguineanos sin un estudio previo de su desempe帽o.

Ante este panorama, los soci贸logos ecuatoguineanos Mba ́a ONA ́A BINDANG y Mart铆n Ngua OWONO BILOGO, de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE), llevaron a cabo un estudio piloto destinado a explorar la verdadera esencia del ecuatoguineano a lo largo de su historia, alej谩ndose de etiquetas y percepciones impuestas. Aunque este ejercicio no trascendi贸 un simple juego de Ingenier铆a Social, sus resultados proporcionaron datos relevantes sobre la trayectoria real de la escala de valores del ecuatoguineano medio.

El an谩lisis hol铆stico y multidisciplinar se centr贸 en tres variables fundamentales: la relaci贸n con el entorno natural y espiritual, los h谩bitos de vida y consumo, as铆 como los valores y la organizaci贸n sociopol铆tica; integrando la reflexi贸n filos贸fica para cuestionar la realidad, el enfoque literario para comunicar de manera comprensible, argumentos antropol贸gicos para explicar en profundidad la transformaci贸n de los valores, contribuciones sociol贸gicas para otorgar cierto rigor cient铆fico y psicolog铆a social para identificar el origen del complejo institucional, la falta de iniciativa y el d茅bil compromiso social que caracteriza a una gran proporci贸n de los ciudadanos ecuatoguineanos.

Este art铆culo no pretende contar la historia ya conocida, pero ignorada por conveniencia, miedo y/o complejidad, sino para explicar en detalle lo que le ocurri贸 al ecuatoguineano en cada momento hist贸rico que poco a poco le convirti贸 en el individuo confundido que es hoy.


1. El hombre precolonial

Este fue un hombre legendario, no solo porque fue el resultado de migraciones hist贸ricas, una manifestaci贸n de la existencia misma, sino porque fue moldeado por fuerzas naturales, espirituales y sociales que han interactuado a lo largo del tiempo. Su origen, aunque inscrito en narrativas hist贸ricas, se diluye en un horizonte atemporal donde la naturaleza y el universo convergen para moldear su existencia. Los intentos de rastrear su procedencia exacta han ido desde teor铆as que la sit煤an en Egipto, Sud谩n o Etiop铆a. Sin embargo, m谩s all谩 de estas conjeturas, parece l贸gico pensar que su desplazamiento hacia el sur fue impulsado por el crecimiento poblacional, inevitables conflictos internos y, por supuesto, por cuestiones naturales como la b煤squeda de entornos m谩s favorables para la supervivencia. As铆, siguiendo el curso de los grandes r铆os africanos, se establecieron en tierras donde el agua dulce, la pesca y los recursos naturales garantizaban la estabilidad.

Este proceso de migraci贸n y asentamiento no solo condicion贸 sus caracter铆sticas f铆sicas, sino tambi茅n sus formas de organizaci贸n social y su relaci贸n con el entorno. En la actual Guinea Ecuatorial, los Fang, Ndowe y Bisios se asentaron en la Regi贸n Continental, mientras que los Bubi ocuparon la isla de Bioko. Los annoboneses y los fernandinos, por otro lado, surgieron de mezclas derivadas del comercio de esclavos promovido por invasores occidentales, integrando elementos culturales y gen茅ticos distintos de los grupos bant煤 originales.

    El hombre precolonial ten铆a un aspecto que era producto de adaptaciones al entorno: de piel no tan oscura, estatura media y complexi贸n robusta, resultado de la vida en entornos boscosos y actividades f铆sicas exigentes como la caza, la pesca y la agricultura que contribuyeron a una resistencia f铆sica destacable.

   La estabilidad social del hombre precolonial no tiene misterio, solo se trataba de armonizar el entorno natural con el espiritual y ser coherente con lo que todo aquello implicaba: una espiritualidad animista, donde la naturaleza y los antepasados ocupaban un lugar central; un sistema de propiedad colectivista, donde la identidad individual estaba subordinada al bienestar del clan; un sistema de autoridad gerontocr谩tica, donde la confianza en los mayores y la obediencia a las normas sociales moldeaban conductas orientadas al equilibrio comunitario. En cuanto al Control Social, el miedo a romper la armon铆a social y espiritual reforzaba el autocontrol y la responsabilidad compartida.

   La familia extensa y el clan eran las unidades b谩sicas de organizaci贸n. La toma de decisiones se realizaba por consenso, reflejando una estructura descentralizada y participativa. Las sociedades estaban organizadas en torno a jefes de clan y consejos de ancianos. La justicia era restaurativa, enfocada en la reconciliaci贸n m谩s que en el castigo.

   El v铆nculo con la naturaleza era simbi贸tico. Los recursos se gestionaban con respeto, evitando la sobreexplotaci贸n. Los mitos y tradiciones reforzaban la idea de que cualquier desequilibrio en la naturaleza afectar铆a directamente a la comunidad.

    S铆, es como si se estuviese hablando de un santo, aunque comparado con los siguientes se acercar铆a bastante a la santidad. Estamos hablando de un individuo que iba generalmente en taparrabos, por las condiciones clim谩ticas de su entorno, un se帽or que nunca tuvo una educaci贸n occidental, ni falta que le hac铆a.

 Como en todas las interacciones humanas, 茅l tambi茅n ten铆a sus conflictos 茅tnicos e inter茅tnicos (el t铆pico esi nkie帽 contra esi cui帽), pero nunca sobreexplot贸 a la naturaleza, pues la adoraba y la cuidaba; siempre cumpl铆a con su palabra, pues uno val铆a lo que su palabra; nunca educ贸 con el palo, sino con la palabra y el ejemplo; jam谩s dobleg贸 a la mujer ni vendi贸 a sus hijas por una suma incalculable de dinero con la excusa de dote, simplemente se tra铆a un presente en s铆mbolo de Nsua en el caso de los fang; en ning煤n momento centraliz贸 el poder para s铆, prefer铆a llegar a un consenso con los dem谩s y, jam谩s de los jamases se antepuso a s铆 mismo al honor de sus padres, su familia, clan o comunidad, mucho menos, prioriz贸 los bienes materiales a la dignidad de la persona y sus valores.


2. Recorrido hist贸rico del ecuatoguineano:

  La identidad del ecuatoguineano ha sido moldeada por m煤ltiples influencias a lo largo de su historia. Desde las estructuras sociopol铆ticas coloniales hasta su inserci贸n en la econom铆a global, cada etapa ha dejado huellas profundas en su forma de ser, de actuar y de relacionarse con su entorno. Este cap铆tulo analiza de forma integral las transformaciones vividas por el ecuatoguineano a lo largo de su evoluci贸n, integrando dimensiones antropol贸gicas, sociol贸gicas y psicol贸gicas para ofrecer una comprensi贸n completa de su identidad actual.

     Durante la Colonizaci贸n

    Este fue el momento en que comenz贸 a gestar el individuo que se conocer铆a como ecuatoguineano. Con la llegada de sus padres invasores, se impusieron cambios dr谩sticos. La organizaci贸n comunitaria fue sustituida por estructuras jer谩rquicas coloniales, centralizando el poder y subordinando a las autoridades tradicionales. La econom铆a de subsistencia fue reemplazada por un modelo de explotaci贸n orientado al beneficio de las potencias coloniales, con cultivos de exportaci贸n y trabajos forzados.

 Se produjo una imposici贸n de valores euroc茅ntricos que deslegitimaron las creencias y tradiciones locales. La religi贸n cristiana reemplaz贸 o absorbi贸 pr谩cticas espirituales ancestrales. La educaci贸n colonial promovi贸 la adopci贸n de modelos culturales europeos, marginando las lenguas y saberes aut贸ctonos.

   La colonizaci贸n introdujo un profundo conflicto identitario. La desvalorizaci贸n de la cultura local gener贸 sentimientos de inferioridad y dependencia. La adaptaci贸n forzada a nuevas normas sociales cre贸 tensiones internas, provocando la internalizaci贸n de estereotipos impuestos.

  Pues s铆, el invasor era consciente del gran poder que resid铆a en la herencia precolonial y, para ello, mediante un Macro Proceso de Ingenier铆a Social, borr贸 desde lo m谩s profundo toda huella de aquel hombre Bant煤, dejando totalmente vac铆os a sus descendientes. Era hora de escribir con tinta indeleble todo cuanto quer铆a que el ecuatoguineano pensara y creyera desde entonces. 

   Aqu铆 es cuando se conoci贸 a cristo por primera vez, donde aprendi贸 el ecuatoguineano a obtener obediencia con la violencia, esto es, “el negro solo responde con el palo”; fue en este momento en el que se aprendi贸 a concentrar el poder, a priorizar actitudes como el ego铆smo, el utilitarismo y la competencia. Se aprendi贸 que todo lo africano era negro, sucio y malo, mientras todo lo relacionado con el colonizador era ideal. Aqu铆 es de donde naci贸 el s铆ndrome de Estocolmo, el eterno complejo y amor enfermizo que sienten muchos africanos hacia los occidentales al haber absorbido por imposici贸n y sin filtro alguno: los est谩ndares de belleza, las pr谩cticas culturales (Nsua por dote), la organizaci贸n sociopol铆tica, los h谩bitos de consumo (productos congelados y comida basura). Fue en este momento cuando se dej贸 de ser africanos a convertirse en unos h铆bridos carentes de identidad propia.

Despu茅s de la independencia

    La “independencia” de 1968 trajo consigo grandes expectativas de autonom铆a y prosperidad. Sin embargo, la adopci贸n de estructuras coloniales impidi贸 una transformaci贸n real. La concentraci贸n del poder pol铆tico y econ贸mico en manos de 茅lites reprodujo las desigualdades sociales.

      El nuevo Estado mantuvo esquemas autoritarios heredados del colonialismo. La administraci贸n p煤blica y las fuerzas armadas siguieron siendo herramientas de control m谩s que de servicio a la ciudadan铆a.

   La urbanizaci贸n creciente alter贸 la estructura familiar tradicional. La familia extensa fue reemplazada progresivamente por familias nucleares. La migraci贸n a las ciudades acentu贸 la individualizaci贸n y debilit贸 las redes comunitarias. 

     Como era de esperar, llevaban un vestido que no les cab铆a, hablaban generalmente una lengua que no era inicialmente suya, ten铆an unos valores totalmente opuestos a aquellos de su ancestro precolonial, ya hab铆a c谩rceles, presum铆an de ser emancipados, eran unos loros que recitaban todo cuanto hab铆an aprendido durante la colonizaci贸n, cualquiera lo habr铆a visto venir: “el desastre estaba servido”.

   Aqu铆 es cuando y donde el descendiente del hombre precolonial se convertir铆a en un aut茅ntico ecuatoguineano, pues tom贸 la ruta equivocada dejando de lado los valores de su herencia precolonial para abrazar a su “madre patria”, esto es, el mal camino conocido.

       El Boom Petrolero

    El descubrimiento del petr贸leo en los a帽os 90 transform贸 la econom铆a nacional, generando un crecimiento econ贸mico sin precedentes. Sin embargo, la riqueza fue distribuida de manera desigual, beneficiando a una 茅lite reducida y dejando a gran parte de la poblaci贸n en la pobreza.

     El acceso repentino a la riqueza provoc贸 cambios en los valores sociales. Se impuso una cultura de consumo ostentoso, con 茅nfasis en el estatus social y la acumulaci贸n material. Fue en este momento cuando lleg贸 la obesidad a nuestros platos, la caries, la tensi贸n y, por supuesto, la enfermedad que ven铆a padeciendo y que ha truncado su vida. La brecha entre ricos y pobres se ampli贸, consolidando nuevas jerarqu铆as sociales. La corrupci贸n y la falta de transparencia en la gesti贸n de recursos reforzaron din谩micas de exclusi贸n.

    El petr贸leo solo hizo lo que mejor sabe hacer: acrecentar el fuego, y en este caso, el de la deshumanizaci贸n, del materialismo, de la depravaci贸n, de la idealizaci贸n y dependencia a occidente. Adi贸s a los valores y bienvenidos: la irresponsabilidad, las mentiras, la impuntualidad, etc.

   Dato curioso: las madres pegaban a sus hijos por hablar su lengua materna con el pretexto de que: “no aprender铆a el espa帽ol, ser铆a un est煤pido y acabar铆a siendo pobre”.

    El Ecuatoguineano Actual en la Globalizaci贸n

  La globalizaci贸n ha expuesto a la juventud a modelos culturales occidentales a trav茅s de los medios de comunicaci贸n y las redes sociales. Esto ha generado una fuerte crisis identitaria, con j贸venes que oscilan entre tradiciones locales y est谩ndares globales.

    La modernizaci贸n ha tra铆do avances tecnol贸gicos y urban铆sticos, pero tambi茅n ha acentuado la desconexi贸n con las ra铆ces culturales. Las pr谩cticas tradicionales son vistas por algunos como obsoletas, mientras otros buscan revalorizarlas.

    La confusi贸n, el complejo, la deshumanizaci贸n, el s铆ndrome de Estocolmo, han alcanzado su punto 谩lgido, pues ya cuentan con much铆simas m谩s herramientas que durante el boom petrolero. Solo quien no quiere admitir lo perdido que est谩 el ecuatoguineano se atreve a decir a viva voz que: “todo va bien, vamos por buen camino”. Solo los medianamente honestos reconocen que solo a trav茅s de una fuerte Voluntad Pol铆tica, una Proactividad casi desmedida y un Compromiso Social inquebrantable pueden revertir esta situaci贸n, encamin谩ndonos hacia los valores ancestrales que nos hac铆an dignos africanos.


Llamada a la acci贸n

   Aqu铆 no hay mucho que decir, sino m谩s que hacer. Ya casi se sabe todo: si se recuperan los valores ancestrales, se adec煤an a las nuevas estructuras sociales y se institucionalizan, se conseguir铆a una sociedad pac铆fica, estable y feliz, pues los individuos siempre se orientar谩n hacia aquello que la sociedad considera como valioso. Sin embargo, si se sigue comiendo productos congelados, vendiendo la dignidad por Iphone, y dem谩s pr谩cticas divertidas y sumamente estimulantes como 茅stas, el resultado tambi茅n es muy conocido.

   Ahora solo toca decidir y ser consecuente de nuestra elecci贸n, pues uno no puede ser Bant煤 y ecuatoguineano al mismo tiempo, habr谩 que elegir ser Mba´aista.

Comentarios

  1. Un filosofo habla desde la relatividad. Cuando ya inyectas tus creencias e ideas a un articulo que probablemente sea internacional lo podran definir como las palabras de uno que habla por experiencia y no por inteligencia.
    Consejo: datos, encuestas, an谩lisis cr铆tico y generalidad.

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    1. Muchas gracias por su consejo!! Reconozco que es un Planteamiento Coherente y estoy completamente de acuerdo. En todo momento que busque aprobaci贸n o reconocimiento este ser谩 el enfoque que utilizar茅. Sin embargo, siempre he tratado de dejar claro que: NO VENDO IDEAS, el Mba'aismo no es una ideolog铆a, no trata de convencer a nadie sobre nada y, por ello, goza de la libertad de utilizar un estilo libre y sin ataduras, sin frases de grandes fil贸sofos que le obliguen al lector tener que creer en aquello que estuviese escrito.

      En realidad, pretendo que sea el mismo lector quien decida en qu茅 creer, sin presi贸n alguna.

      Se lo reafirm贸 con suma sinceridad, cuando quiera vender una idea o convencer a alguien, no dude en que aplicar茅 su consejo. De nuevo, MUCHAS GRACIAS!!

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    1. MUCHAS GRACIAS!!! Lo cierto es que lo intento... El 30 de 茅ste tratar茅 de traer algo igual de bueno, igual de BESTIAL..

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    1. Muchas gracias, lo intento. El 15 del presente febrero tratar茅 de traer algo igual de bueno.

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    2. Me ha gustado mucho como has abordado cada apartado.
      Buen trabajo!!

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    3. Muchas gracias Ondo'o NDONG! Lo cierto es que lo intento con todas mis ganas.

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  4. Me encant贸 el punto 2 donde abordarse el recorrido hist贸rico durante la colonizaci贸n. ¡¡Excelente trabajo!!
    Yo creo que es una clara llamada de atenci贸n a la reflexi贸n sobre nuestra propia identidad que, desde mi punto de vista, carecemos de ella actualmente, la perdimos. ¡脕nimos MBA, buen art铆culo!

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    1. Muchas gracias por tus palabras Sangale!!

      Efectivamente, el tema de la identidad es INNEGOCIABLE. Le pasara lo que le pasase a un individuo, esto es lo 煤nico que JAM脕S debe mutar en 茅l, pues, cuando cambia, DEJAMOS DE SER NOSOTROS y nos convertimos en otros. Dejamos de ser africanos y nos convertimos en H脥BRIDOS carentes de Identidad Propia.

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